En el recuadro observamos la imagen tomada del túnel que se ha encontrado.
En el recuadro observamos la imagen tomada del túnel que se ha encontrado.
Hace unos días se hizo público el descubrimiento de la primera cueva en la luna. Se trata de un profundo tubo de lava similar a los encontrados en la Tierra. La excitación entre los astrofísicos es evidente ya que dichas estructuras podrían servir como escudo anti-radiación para futuros colonos humanos en la luna.

El túnel ha sido detectado en una zona volcánica de la Luna. Se suponía que existiría este tipo de elementos geológicos, pero nadie lo había constatado. “Esta es la primera vez que alguien identifica de verdad una entrada en un posible tubo de lava” indicó un miembro del equipo que descubrió la cavidad.

El agujero mide 65 metros de ancho y, en base a diferentes imágenes tomadas con diversos ángulos de incidencia de la luz solar, se sospecha que su profundidad es de al menos 80 metros. Está asentado en medio de un canal lunar, lo que sugiere que esa boca conduce a un canal mayor, de unos 370 metros de anchura.

En cuanto a su formación, existen diversas hipótesis: el impacto de un meteorito, los sismos lunares o la presión gravitacional de la propia Tierra. También se baraja la posibilidad de que el techo del tubo de lava hubiera podido ser arrancado por la presión de la lava hace miles de millones de años.

A pesar de lo importante del hallazgo para la posible colonización de la luna, algunos científicos opinan que no sería posible una exploración muy profunda del túnel. “Yo apostaría fuerte sobre que hay un tubo, pero no apostaría tanto sobre la posibilidad de acceder al tubo”, dice Ray Hawke, de la Universidad de Hawaii en Manoa, otro buscador de túneles de lava en la Luna. Para Ray, escombros o lava solidificada podrían obstruir el tubo que podría estar cerrado y ser inaccesible.

La misión LRO (Lunar Reconnaissance Orbiter) podría revelar más información acerca de este agujero. Cuando la LRO orbite cerca de la zona del descubrimiento podría utilizarse su cámara principal para realizar fotografías de alta resolución de forma oblícua a la superficie. Esto podría ayudar a revelar las entradas de las cuevas que no son visibles a vista de pájaro.

Fuente: NewScientist

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