Un equipo de científicos uruguayos descubrió en una zona llamada Cuchilla de Haedo evidencias de ocupaciones humanas prehistóricas, que serían las más antiguas del continente americano, según el arqueólogo Mario Trindade.

“Se descubrió una localidad arqueológica unos 200 km al noreste de la ciudad de Salto, con una cantidad de datos arqueológicos de los que no se tenía registro”, dijo Trindade, director del Museo de Arqueología y Ciencias Naturales de Salto y uno de los directores de la investigación.

“Hay una serie de cuevas con registro de ocupaciones prehistóricas. En agosto del año pasado se hizo una prospección de doce días; georeferenciamos, fotografiamos cuatro cuevas, aunque hay otras seis”.

“Teóricamente podríamos estar hablando de 10 mil años, tal vez más, de antigüedad, (aunque) no quiero ser temerario y debemos esperar a hacer las pruebas de Carbono 14″, dijo Trindade.

“(Por el momento) estamos mapeando el área y posicionándonos en un universo arqueológico de unos 40 km a la redonda, y antes de fin de mes vamos a iniciar excavaciones”.

En cada una de las cuevas se encontraron artefactos líticos y hay canteras, algunas cercanas a las cuevas y otras lejos, por lo que los especialistas estiman que se trasladó materia prima y realizaban procesos migratorios, agregó el arqueólogo, que dirige el proyecto junto con Rafael Suárez y Carmen Curbelo.

“Esos hallazgos nos dan la pauta de rutas migratorias con asentamientos regulares, no permanentes”, indicó.

En el interior de las cuevas se hallaron manchas de hollín, que habrían sido provocadas por fogatas en su interior.

Trindade, de origen rural, sabía de la existencia de esas cuevas desde su niñez, por cuentos de su padre, un policía rural, que le hablaba de sus recorridas por las mismas y que siempre le habían llamado la atención.

Pero la idea de ir en su búsqueda resurge tras un trabajo justamente en cuevas del Mato Grosso, señaló.

Por el momento, los investigadores adaptan los equipos de trabajo, porque en los lugares hay sedimentos muy volátiles, por lo que deben trabajar suspendidos en el aire.

Asimismo, Trindade destacó que el lugar es de de muy difícil acceso, y no es posible llegar con vehículos, por lo que hay que llevar todo a mano.

“Lo que se buscará fundamentalmente es la preservación del hallazgo, su divulgación y socialización, por lo que se realizarán charlas en distintos pueblos de la zona y en las escuelas, pues nadie preserva lo que no conoce”.

Vía Expresso

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